Rodrigo y la Providencia
El 2 de julio de 1977, el Chevo Valdez y yo abordamos el tren de segunda, apodado El Burro , rumbo a la Ciudad de México. Llevábamos 500 pesos y la...
Leer más →
El 2 de julio de 1977, el Chevo Valdez y yo abordamos el tren de segunda, apodado El Burro , rumbo a la Ciudad de México. Llevábamos 500 pesos y la...
Leer más →
Respecto al piquete del alacrán, mi tío abuelo José era como los incrédulos del coronavirus (que luego, cuando se enferman, quieren atención inmedi...
Leer más →
El día que conocí a Rubí, la vi hermosa y menuda, vistiendo ropas enormes y malgastando el tiempo como si le sobrara. Todavía no cumplía los diecis...
Leer más →
Trusco de Pedro Chueco era un personaje singular en Bácum. Le decían Trusco porque era muy pequeño y Chueco porque renqueaba de una pierna. Decían...
Leer más →
El Jarocho llegó a Vícam en los años cincuenta, y nunca dejó de extrañar el verdor de su tierra. Con enjundia contaba que había nacido con la luna...
Leer más →
Felipe (el Güilo) Gámez incubó en su alma, debido a la pobreza, un odio instintivo contra la burguesía. En su casa, alimentar a los 17 hermanos era...
Leer más →
En 1974, el presidente de la república visitó Vícam, y en sus actividades se incluyó una fiesta donde hubo Danza del Venado, matachín y pascola. Le...
Leer más →
La casa del Güero Chintolas, en el barrio de la Mazocoba de Vícam, es un cuarto de lámina negra que es cocina, comedor y recámara. La puerta es una...
Leer más →
El profesor JR, de Vícam, carece de ese espíritu de sacrificio que se necesita para cumplir con el apostolado de la docencia. Refuerza su abulia el...
Leer más →
La última vez que vi a Tolentino en persona fue una tarde de 1980 en la Ciudad de México. Iba ondeando una bandera roja, mientras gritaba: “¡Al par...
Leer más →