Epigmenio Ibarra (Milenio, 16 de septiembre, 2026)

Con nuestro pasado, ante nuestro presente, el patriotismo en México no es opcional; es un deber vital, inclaudicable como la defensa de la soberanía nacional. Memoria, conciencia y dignidad han de ser nuestro escudo, porque “a un pueblo que conoce su historia y conoce su fuerza —como dice Claudia Sheinbaum Pardo— nadie lo detiene”.

Héctor Aguilar Camín (Milenio, 16 de septiembre, 2026)

Cuando se usan mucho estas palabras enormes [independencia y soberanía], suele ser verdad el dicho: dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. El abuso retórico de esas palabras sugiere que el emisor las llena poco.

Uno entiende que el gobierno de México diga una vez, al pasar, que con Estados Unidos quiere “cooperación sin subordinación”. Bien dicho.

Pero cuando la expresión se vuelve un mantra, y está en cada discurso y en cada boletín, la palabra subordinación empieza a pesar más que la palabra cooperación.

El uso y abuso de la palabra soberanía en que se empeña hace rato el gobierno de México nos dice que algo falla por ahí…

Sergio Sarmiento (Reforma, 16 de septiembre, 2026)

La presidenta Sheinbaum ha enarbolado la "soberanía" como bandera política. Una y otra vez ha utilizado el concepto para defender sus decisiones y para atacar a sus adversarios. Lo empleó para cuestionar a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos; para defender a los 10 de Sinaloa, acusados de colaborar con el narcotráfico… La excusa de la soberanía permite muchos abusos…

"No va a haber una invasión de Estados Unidos a México" —declaró la presidenta el 3 de diciembre de 2024. "Eso no es un escenario que tengamos en mente; y, de todas maneras, tenemos nuestro Himno Nacional".

No sé qué tanto ayudará cantar el Himno Nacional ante una intervención militar extranjera, pero sé que la soberanía más sólida se construye sobre instituciones que protejan los derechos individuales y promuevan la prosperidad.

Jairo Calixto Albarrán (Milenio, 16 de septiembre, 2026)

Debe ser muy triste para la Loka Academia de Miramones, Vendepatrias anexos y conexos de la República mexicana, tener que echarse el trago amargo de aguantar unas fiestas de independencia tan festivas, tan celebradas, tan divertidas y para ellos tristemente tan patrióticas.

Debe ser muy difícil para la banda ultraderechosa tener que lidiar con toda esa bola de desarrapados que colma el Zócalo, en nombre de una mexicanidad recuperada y de un sentido de soberanía que ya se estaba olvidando… Aunque les dé el soponcio a los trumpistas, ¡Viva México, cabrones!

Jorge Castañeda (El Universal, 16 de septiembre, 2026)

El secretario de la Defensa en la conmemoración de la saga de los Niños Héroes hace un par de días[dijo]: “El país construye su propio destino”.

No es desde luego el caso. Ningún país o pueblo construye su propio destino desde hace muchos años. Ni las superpotencias como Estados Unidos, la Unión Soviética o China ahora, se encuentran en semejante privilegiada posición. Mucho menos un país como México, que ha sido víctima del despojo de su destino, si le creemos a Sheinbaum en cuanto a que los verdaderos mexicanos son los pueblos originarios... Huelga decir que México no construye su propio destino, como ningún país lo hace. El problema es que hay gente que lo cree.