TRÁFICO Y DESORDEN EN VÍCAM ANTE LA INDIFERENCIA DE LAS AUTORIDADES


POR LA REDACCIÓN

El abandono en que se encuentra Vícam es culpa de las autoridades, pero principalmente de su gente. Un ejemplo es que la gente (no toda, pero sí mucha) ha ido agarrando el espacio de las calles para convertirlo en terreno propio. Algunas, de plano han sido cerradas y tomadas como solar. La calle principal, que en el pasado era una calle ancha y recta, ahora está a punto de convertirse en un callejón donde se amontona el intenso y desordenado tráfico del pueblo.

Como consecuencia de la estrechez y el desorden, la gente se estaciona como le da la gana, se detiene a media calle para platicar de carro a carro, los dejan estacionados donde saben que ya no podrá pasar nadie más.

Los camiones que llevan mercancías a las tiendas del centro (aunque no solamente) se estacionan ocupando media calle y nos les importa el desastre de tráfico que ocasionan o los inconvenientes para las personas que viven por los callejones.

Ya sabemos que Vícam es un pueblo sin ley, como en el viejo oeste, pero se está llegando a una situación tal que alguien tiene que poner orden. ¿Quién será ese alguien? No lo sabemos.

Ya desde diciembre de 2012 decíamos en el Vícam Switch lo siguiente: “Ver calles tapadas en Vícam es una cosa, digamos, muy normal pues ya son varias las que son obstruidas diariamente en diferentes horarios y en varios lugares. Aparte de este medio de comunicación, que según los vecinos es el único que les hace caso, no hay nadie más a quien reclamar y que haga algo contra esos abusos. Porque ¿ni modo que a los policías? Estos pasan y pasan, ven el problema (porque si lo ve todo mundo, entonces suponemos que ellos también) y no hacen absolutamente nada por poner orden. Ya estamos, digamos, hasta la madre de tratar los mismos temas, uno de los cuales es el de las calles y callejones tapados de manera tan impune, pero ni modo de callarnos. A ver si algún día las autoridades se deciden a cumplir con su obligación y por la cual se les paga. Es el caso de la calle que aparece en la foto de abajo: durante muchos días (leyó usted bien, muchos días) estuvo tapada por algunos vehículos ante la inconformidad de la gente de no poder pasar por ahí y ninguna autoridad hizo algo para que los abusivos dueños quitaran los carros. Eso hace imprescindible una pregunta: ¿A dónde se puede ir uno a quejar?”. Eso nos preguntábamos en 2012 y hora, seis años después, nos preguntamos lo mismo: ¿A dónde se puede uno ir a quejar?

En el pueblo hay dos autoridades (aunque en esencia son los mismos): las autoridades tradicionales yaquis y las autoridades civiles. Los civiles dices que los que se atraviesan en la calle, los que las tapan y los que se las apropian (como la plaza del pueblo) lo hacen con permiso de las autoridades tradicionales, y pues alégale al ampáyer; las autoridades yaquis, a las que también les hemos preguntado, dicen que es un asunto de la comisaría y de la policía.

El resultado final: ninguna sola responsabilidad sobre el desastre que tenemos…