Cuestión de enforque


Es muy oportuno este artículo de don Pedro Reyna sobre Benito Juárez y el lamentable estado en que se encuentra en Vícam la conmemoración de su natalicio.

Por Pedro Reyna C.
Marzo 2014 Cuestión de enfoque
Te saludo estimado lector, deseándote lo mejor en estas fechas primaverales, que las disfrutes si sales, pero cuídate y cuida a los tuyos de accidentes que en estas fechas suelen presentarse.
Pues amigos, nuevamente, como es mi costumbre año tras año, me aposté desde temprano frente al busto del Benemérito de las Américas, en la plaza de nuestra comunidad, esperando que alguna institución hiciera acto de presencia para conmemorar el 208° aniversario de su nacimiento. Pero como ya ha venido sucediendo, NADIE, absolutamente NADIE se presentó. Ni escuelas, ni comisaría, ni masones, ni pueblo; nadie que le hubiera echado una manita de pintura a los “Grafitis” de los vagos y drogadictos que han hecho de este lugar su punto de reunión, mucho menos una ofrenda floral, un discurso, unas poesías, himnos.

Benito Juárez
¿Dónde está la impartición de valores que tanto pregonan las autoridades de Educación? Si acaso en otras ciudades se conmemora a los héroes que nos dieron patria, aquí en Vícam esos valores cívicos se los han pasado por el Arco de Triunfo. Pero eso sí, los Jardines de Niños dieron prioridad a la entrada de la primavera con un fastuoso desfile de carros alegóricos, cuando la conciencia patriótica debe inculcarse desde los primero años. Y pregúntome yo: ¿Vale la pena intentar despertar conciencias con mis escritos periodísticos a un pueblo apátrida, indolente, dejado, y que ha hecho un altar del importamadrismo, qué ha olvidado las raíces que nos definen y que da identidad a la ciudadanía?
Me abstengo de hacer propuestas que traten de remediar la situación, porque muchos educadores –de quienes es la responsabilidad– me tildarían de anticuado, trastornado y más. Básteme acallar sus conciencias con esta poesía que aprendí en parvulito, cuando SÍ se enseñaba civismo en las escuelas.

POESIA A DON BENITO JUAREZ GARCIA
PASTORCITO Y PRESIDENTE

En casa lejana
de barro y de paja,
el niño Benito
nació una mañana.

Vestido de manta
y jerga de lana
soñaba mirando
el agua encantada.

Tocaba su flauta,
su flauta tocaba
y las ovejitas
balaban, balaban.

Y aquel indiecito,
calmando sus ansias
valiente se marcha
con rumbo a Oaxaca.

Y fue licenciado,
llegó a Presidente.
¡ Que viva el gran Juárez !
¡ Que vivan sus leyes!