NO AL NOVILLO DICE LA SCJN


Estábamos cerrando la edición del mes de mayo (que saldrá el próximo 11 de mayo) cuando nos llegó la noticia de que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación había resuelto por unanimidad otorgar el amparo a la tribu yaqui (sus impulsores son las autoridades tradicionales de Vícam Estación) contra la Autorización de Impacto Ambiental otorgada por la SEMARNAT para construcción del Acueducto Independencia. La Corte resolvió que se tiene que rehacer el proceso administrativo de impacto ambiental y contar con la aprobación de la tribu yaqui para iniciar la construcción de la obra. En particular, la Corte ordena dejar sin efectos la autorización mencionada porque violar el derecho a la consulta y a la información de la tribu yaqui.

Esta redacción se comunicó vía telefónica a la Ciudad de México con Mario Luna, secretario de la guardia de Vícam y nos confirmó la noticia. Nos dijo que la autorización nunca la darían por lo que consideró que este es el punto final del largo conflicto del Movimiento Ciudadano por el Agua contra el Gobierno del Estado encabezado por Guillermo Padrés. Hay que decir que el Movimiento Ciudadano ganó esta batalla gracias a su alianza con la parte de la tribu yaqui encabezada por las autoridades de Vícam Estación y donde juegan un papel muy destacado Mario Luna y Tomás Rojo.

Esta resolución tiene como antecedente la suspensión dictada por la Juez Octavo de Distrito con residencia en Sonora en julio del 2010. A pesar de ella, en noviembre de ese año la Semarnat le dio entrada a la solicitud de impacto ambiental y fue autorizada por la dependencia.

Ante el desacato en que el gobierno de Guillermo Padrés ha incurrido ante suspensiones anteriores (y después de la larga batalla legal), se le preguntó a Mario que si qué procedía si se incurría de nuevo en desacato. El secretario de la Guardia del otro lado de la vía nos dijo que la Corte tiene autoridad para ordenarle al gobierno federal que suspenda la obra con los medios a su alcance, incluyendo la fuerza pública. Ahora “esperamos que ahora sí el gobierno de Sonora tome una actitud responsable y trabaje para llevar agua a todos los sonorenses, tomando en cuenta que existen muchas opciones más para abastecer de agua al pueblo de Sonora, y en particular a Hermosillo, y sea éste el primer paso para que el gobierno mexicano aproveche la oportunidad de saldar la deuda histórica que se tiene con los pueblos indígenas”.