Nos acusan de coleros


Muy molesto por las opiniones y toma de posición respecto a las candidaturas a  la presidencia de la república de algunos articulistas del Vícam Switch en la edición de junio, nos escribió nuestro amigo Guillermo (Guachinango) Sandoval. Como el próximo número de este periódico sale hasta el 7 de julio, después del proceso electoral, y esta carta está influida por ese proceso, la publicamos en nuestro sitio de internet, así como la respuesta al respecto que aparece al final. Se debe decir que la carta de Guillermo llegó por la vía privada (al director del periódico), pero por la gravedad de las afirmaciones (y porque siempre damos espacio a todas las opiniones, especialmente a los disensos respecto a nuestras posiciones) hemos decidido ponerla en este sitio. Dice Guillermo:

Alejandro:

Te saludo con verdadero afecto; además, me permito felicitarte por los comentarios vertidos en tu columna Ver, Oír y Escribir, en la cual demuestras madurez y sensibilidad política, además de compromiso, como director de este tan querido periódico de circulación mensual, de nuestro añorado pedazo de tierra sonorense.

Hago propicia la ocasión para manifestarte mi más enérgico repudio hacia las líneas escritas en las columnas Tosalcawi y Viviendo y Aprendiendo, en las cuales sus responsables escriben comentarios que al final demuestran poco respeto a su función como columnistas ya que promocionan el voto (de manera tendenciosa) hacia cierto partido y candidato; además de que la ley prohíbe utilizar estos instrumentos
para dichos fines.

Cabe destacar que no sólo políticos, servidores públicos o ciudadanos normales estamos financiando, de manera comprometida, al Vícam Switch cada mes y eso que hicieron los columnistas demuestran que se le olvida el respeto hacia las leyes de este país, en este caso, en materia electoral. Además que no sólo se financia por seguidores de este o aquel partido, considerándolo plural, como tú lo demuestras al final de tu columna. Es por ello que me atrevo a decirte que así como hacen pública su tendencia del voto, ¿por qué no analizan un poquito lo que, en las últimas fechas ha estado sucediendo en Sonora y en otros estados del país como  lo de la encendida de la guardería ABC de Hermosillo? Si soy tan analítico, ¿por qué no veo que dicha guardería fue incendiada por incondicionales y partidarios del presidente Fecal (como ustedes lo marcaban)? Ya que como el gobernador en turno, Eduardo Bours, no hacía lo que él le mandaba, buscó la manera de perjudicarlo, desarrollando esa macabra obra de que inocentes murieran por caprichos y mala leche de un presidente pirómano porque veían que Sonora se les escapaba de las manos. Como lo pueden constatar a diario ustedes que viven por ese noroeste del país,  se están fortaleciendo los caprichos del partido en el poder y de sus gobernantes, como es el caso del Acueducto Independencia y de tantas irregularidades que se han estado llevando a cabo en Sonora desde que llegó a la gubernatura ese señor apellidado Padrés y que ustedes marcan en sus columnas.

También en Jalisco hemos visto las acciones de este presidente pirómano. Como ya el IFE había prohibido la publicación de hechos por políticos en funciones, mandó en el mes de abril a quemar el bosque de la Primavera y poder salir en los periódicos del estado y del país, ya que después de su visita al extranjero, se trasladó a la ciudad de Guadalajara para apoyar el combate del citado siniestro, como si él y sus compinches echaran mano de un pico y una pala para hacer guardarrayas para evitar que se siguiera consumiendo tan preciado pulmón de la ciudad y zonas conurbadas.

Qué mala manera de analizar la política del país. Respecto al candidato del partido que ellos dicen que votarán, en una de las columnas manifiestan la honradez de dicho candidato y qué miopes son al querer inducir el voto hacia una persona con poco o nada de honestidad ya que cuando una persona es honesta no cobra un salario por el simple hecho de decirse que es el presidente legítimo de este país. Qué poca memoria, argumentando fraude electoral; qué listo el tipo ese y qué falta de carácter de nuestro presidente.

Además, cabe destacar que en sus columnas he visto fotos de viqueños y columnistas de ese periódico que en la actualidad son servidores públicos, de este o aquel partido, a los cuales les colean las comidas sin importarles el grado de honestidad que ellos practican y del cual obtuvieron los recursos para invitarlos a dicho evento. Para mí son cómplices de los malos movimientos, de esos servidores públicos, cualquiera de ellos, si es que lo hacen o los invitan con dinero de su quincena (sí, cómo no). Es por ello que te escribo estas líneas bastante molesto por lo que se plasmó en el Vícam Switch del mes de junio. Espero no haberte importunado. Me es grato saludarte y desearte muchas felicidades. Saludos.

RESPUESTA DEL DIRECTOR

Estimado Guillermo

Como director del periódico, me veo en la necesidad de responder a tu carta de manera pública porque implica acusaciones que no creemos merecer.

En pocas palabras nos dices que no deberíamos publicar posicionamientos electorales por tres motivos: primero, por una responsabilidad social; segundo, porque la ley lo prohíbe y, tercero, porque recibimos financiamiento por personas que, como tú, están en todas las posiciones sociales. Además, dices que este equipo se deja corromper con comida por personas deshonestas metidas a políticos. Eso creo entender.

Respecto a lo primero, tanto el periódico impreso como nuestro sitio de internet (www.vicamswitch.com) son espacios plurales y totalmente independientes, donde practicamos la premisa  más importante del periodismo: la libertad de expresión. Esa libertad no puede ser coartada por ninguna razón más que por la conciencia. En nuestras páginas hay libertad de expresión y cada uno de nuestros colaboradores está en libertad de escribir lo que quieran. El periódico como tal tiene una responsabilidad social y la hemos cumplido de manera escrupulosa. Esa responsabilidad consiste, primero, en dar la posibilidad a todo mundo para que ejerza el derecho a expresarse; segundo, promover y difundir la cultura regional; tercero, promover el desarrollo integral de las comunidades yaquis; cuarto, promover la protección del medio ambiente; y quinto, promover la igualdad y a la no discriminación por sexo, raza, color, apariencia, etc., la solidaridad y la tolerancia.

Cumplidas esas responsabilidades, cada uno de los articulistas está en libertad de tener las preferencias ideológicas, políticas, sexuales y sociales que les dé la gana. Por ese motivo, los columnistas que mencionas no están restringidos a llamar a votar por el candidato de su preferencia, quien sea que fuera.

Respecto a las restricciones legales, te informo que no hay ley que prohíbe emitir sus preferencias políticas en tiempos de campaña. Hay una ley, efectivamente, y quizá a esa te refieras (el artículo 41 de la Constitución), que prohíbe a la radio y a la televisión (solamente a esos medios) a publicar publicidad pagada promoviendo a candidatos. La ley, en mi opinión en un exceso, se extiende para monitorear las entrevistas y noticias de esos medios para que no sean inequitativos. Por esa razón, nuestros columnistas, además de hacer uso de su libertad, no están violando legislación alguna. Por esa razón, le damos entrada a todas las opiniones de una manera mucho más abierta que muchos otros medios.

Respecto al financiamiento que recibimos de la asociación “Los Cien de Vícam Switch” (a la cual perteneces), lo que te puedo decir es que cuando cada una de esas generosas personas se apuntó en la lista (a petición de ellos en todos los casos, como bien te consta) quedaba claro que su aportación económica (tan valiosa para el periódico) no adquiría el derecho de influir en la línea editorial de este medio ni en la libertad de expresión de sus colaboradores. Hasta la fecha no hemos recibido ningún condicionamiento al respecto ni nosotros lo toleraríamos. Preferimos perder un patrocinador a transigir en la libertad de expresión a la que tenemos derecho. Sí es cierto que entre los Cien hay funcionarios, profesionistas y trabajadores de oficios muy variados, su participación en el grupo no tiene consideración de su posición social. No se formó ese equipo, quiero decir, en consideración de su oficio o profesión. Su contribución, al ser personal y no estar ligada a sus actividades, no viola ninguna ley ni compromiso adquirido.

Dejé para el último esa lamentable acusación de corrupción. Déjame decirte que los miembros del Círculo de Vícam hemos comido muchas veces con personalidades de las más diversas, pero no tenemos la costumbre de preguntarles de dónde vienen o a qué se dedican. Pero una cosa sí te digo: todas esas comidas las pagamos nosotros. A mí en lo personal me invitan a comer con frecuencia y yo invito a muchas otras, y no puedo permitir que nadie me diga que esa parte de mi vida personal sea corrupción (no lo permito ni por mí ni por mis amigos). Lo que digo para mí, lo digo también por mis compañeros del Círculo de Vícam. Ya hemos recibido calumnias al respecto, y todas las hemos contestado puntualmente porque no queremos que nadie manche nuestra honestidad. Me gustaría que  nos dijeras qué servidores públicos (como tales, en su calidad de funcionarios) nos han corrompido con dádivas y, sobre todo, que nos aportes pruebas de la deshonestidad de esas personas, porque así en general tu afirmación parece solamente eso, una afirmación.

El Vícam Switch es un medio de comunicación que ha estado en circulación gracias a la solidaridad de mucha gente que, como tú, nos han sostenido. Esa es una solidaridad que apreciamos en todo lo que vale. Por nuestra parte, cumplimos con nuestra responsabilidad de manera transparente y sin el más mínimo interés personal. No sé si tú lo sepas, pero con mucha frecuencia tenemos que completar los costos con dinero de nuestra bolsa. El proyecto del Vícam Switch no da dinero, pero da muchas satisfacciones. Si este proyecto diera dinero, ya andarían muchos queriéndolo hacer por nosotros. Como requiere de solidaridad y sacrificios, pocos están dispuestos a entrarle. En ese afán de mantenerlo fuera del interés económico, hemos rechazado ofertas muy generosas. Te cuento la siguiente experiencia porque viene al caso. En una ocasión estábamos en un conocido restaurante de Hermosillo mi esposa y yo comiendo con el Dr. Francisco Zapata, un gran sociólogo chileno que trabaja en México. Debo decirlo (perdóname Francisco) que yo pague esa comida. En la mesa de enseguida se sentaron Eduardo Bours (que entonces era gobernador del estado) y Manuel Espino Barrientos (ex presidente del PAN y ahora entusiasta partidario de Peña Nieto). Como nunca había estado tan cerca de personajes tan encumbrados, me acerqué y les regalé a cada uno un ejemplar del número 12 del Vícam Switch. (¡Ah, chingá. ¿En Vícam?! –exclamó Bours incrédulo). Les agradecí la atención y me fui a mi mesa sin antes recomendarles que por favor no lo fueran a tirar a la basura. A los pocos días recibí una llamada a mi celular y una muchacha me dijo que si podría ir a Comunicación Social del Estado a reunirme con el titular. Como también era la primera vez que un personaje tan encumbrado me llamaba, acudí a la cita. Me pasaron a una oficina amplia, lujosa y muy refrigerada y me recibió el Lic. Durán Puente, el titular. Me sorprendió la extrema juventud del encargado de la comunicación social de Bours. Me senté y sin más trámite, Durán Puente me dijo: “Pues aquí estamos, Alejandro, viendo de qué manera podemos ayudar a tu periódico”. No le pregunté, pero sospecho que Bours le dijo del periódico y también que nos llamara (no lo sé, lo sospecho). Con esa impertinencia que tantos problemas me ha causado, le contesté: “Te equivocas –le dije– somos nosotros los que les ofrecemos ayuda a ustedes. Tenemos una influencia potencial entre 50 mil personas de las comunidades yaquis y una generosa asociación que se llama Los Cien del Vícam Switch que nos financia”. Aquel joven funcionario se quedó viéndome y me dijo: “Ah, cabrón. Nunca se había sentado en esa silla alguien que teniendo un periódico no viniera por dinero”. “Bueno, le dije, pues ya llegó la excepción”. Y si, Guillermo, somos la excepción.

Te agradezco profundamente tu solidaridad financiera y este intercambio de opiniones que nos permite decir lo que la gente ya sabe: que somos la excepción.

Muy atentamente

Alejandro Valenzuela

Director del Vícam Switch.