La muerte de Carlos Fuentes


La muerte de Carlos Fuentes
Bardo Galindo Ulloa
En la región tal vez menos transparente de la embajada mexicana en Panamá,  un 11 de noviembre, nació Carlos Fuentes quien, por las buenas coincidencias, fue uno de los más prolíficos escritores mexicanos. Con más de una veintena de títulos en su haber, sus novelas son para regalar hasta a la familia lejana.
Sus obras son referencia de la literatura latinoamericana, y han sido leídos desde terra nostra y hasta por gringos viejos. Además, Fuentes maneja con gran facilidad el lenguaje coloquial y situaciones que nos reflejan nuestra nación.
En los últimos años estelarizó dos situaciones con la gente cercana a la Silla del Águila, es decir, al poder. La primera, cuando el secretario del trabajo del Presidente Vicente Fox, José María Abascal, sugirió a la directiva del colegio de donde iba su hija que no permitieran la lectura de “Aura” debido a que la consideraba sensual (al parecer el extinto secretario de gobernación solo quería novelas para vírgenes).
El otro evento fue cuando el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, lo confundió  con Enrique Krauze. Sobre esto, el escritor dijo en entrevista para CNN: “Este señor tiene derecho a no leerme”, y luego agrego: “Lo que no tiene derecho es a ser presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave”.
Estos eventos sabemos que no dejaron a todas las familias felices, pero si lo confirmaron como un hombre liberal y dispuesto al debate político. Sin embargo, más allá de lo ocurrido en la actual campaña política, debemos preservar su memoria por medio de su mayor éxito profesional, sus novelas. Así que no olvides leer alguna de sus obras… Puede que te cambie de piel.
Dispongámonos a despedirlo y a disfrutar de su legado. “Tú… mueres… has muerto… moriré.” Descanse en paz Carlos Fuentes.

CARLOS FUENTES

Por Bardo Galindo Ulloa

En la región tal vez menos transparente de la embajada mexicana en Panamá,  un 11 de noviembre, nació Carlos Fuentes quien, por las buenas coincidencias, fue uno de los más prolíficos escritores mexicanos. Con más de una veintena de títulos en su haber, sus novelas son para regalar hasta a la familia lejana.

Sus obras son referencia de la literatura latinoamericana, y han sido leídos desde terra nostra y hasta por gringos viejos. Además, Fuentes maneja con gran facilidad el lenguaje coloquial y situaciones que nos reflejan nuestra nación.

En los últimos años estelarizó dos situaciones con la gente cercana a la Silla del Águila, es decir, al poder. La primera, cuando el secretario del trabajo del Presidente Vicente Fox, José María Abascal, sugirió a la directiva del colegio de donde iba su hija que no permitieran la lectura de “Aura” debido a que la consideraba sensual (al parecer el extinto secretario de gobernación solo quería novelas para vírgenes).

El otro evento fue cuando el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, lo confundió  con Enrique Krauze. Sobre esto, el escritor dijo en entrevista para CNN: “Este señor tiene derecho a no leerme”, y luego agrego: “Lo que no tiene derecho es a ser presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave”.

Estos eventos sabemos que no dejaron a todas las familias felices, pero si lo confirmaron como un hombre liberal y dispuesto al debate político. Sin embargo, más allá de lo ocurrido en la actual campaña política, debemos preservar su memoria por medio de su mayor éxito profesional, sus novelas. Así que no olvides leer alguna de sus obras… Puede que te cambie de piel.

Dispongámonos a despedirlo y a disfrutar de su legado. “Tú… mueres… has muerto… moriré.” Descanse en paz Carlos Fuentes.