Carta a Fabián Montiel


Estimado Fabián:

Mucha gente dice cosas malas del Vícam Switch (que es un periodicucho, que promueve el divisionismo, que se ha vendido, que sus miembros son mamones…), pero cuando una crítica viene de alguien como tú, que eres un fundador del periódico, la cosa adquiere tintes diferentes y realmente nos preocupa. Estoy seguro que a todos los que participamos nos preocupa y aunque yo soy el que te escribo esta carta, es probable que muchos de los que seguimos en el Vícam Switch la suscribirían, sobre todo por el gran reconocimiento que ha adquirido este medio de comunicación y el papel que juega, sin duda, en las comunidades yaquis.

Dijiste en el Facebook que “Al Vícam Switch ya no le gustan las noticias; se ha vuelto un recurso más para el Gobernador en turno… es lamentable…” Las noticias, como tú sabes, nunca ha sido lo nuestro porque, saliendo una vez al mes, siempre hay medios diarios o semanarios que pueden contar el día a día mejor que nosotros. Nuestra especialidad es el análisis y los temas no perecederos de nuestro entorno. Nos gustaría poder ser un medio de noticias (y eso queríamos al principio, cuando nos proponíamos que fuera semanario), pero ya ves que no se ha podido. Quizá la página de internet podría cubrir esa carencia, pero hasta el momento no hemos tenido la capacidad para organizarnos, formar un grupo de colaboradores cotidianos y alimentar ese medio electrónico. Ya lo haremos, pero hoy no podemos.

Lo que realmente lastima es la segunda frase de tu crítica, eso de que el Vícam Switch se ha vuelto un recurso más del gobernador en turno. Sinceramente no sé a lo que te refieres. Yo personalmente he escrito cosas que critican al movimiento ciudadano por el agua sin estar a favor del Novillo. En particular creo que el asunto de esa obra es un pleito entre dos grupos de poder económico y político muy poderosos en el que los yaquis del otro lado de la vía son usados sólo como carne de cañón; creo que la tribu yaqui tiene una agenda por cumplir que no está en los intereses de los ricos agricultores de Cajeme que se oponen al Acueducto Independencia. Sin embargo, eso no me hace un esbirro del gobernador a quien, por cierto, no conozco. No recuerdo haber escrito una sola cosa por instrucción de alguien, y no creo que lo hayan hecho el Pancho, el Nefy, el Francky, Armando, mi hermano Julián, Rosendo, Rubí, Arcelia, don Ramón Castro Cital, tus hermanos Octavio y Alfredo, Efraín, Faustino, Juan Diego, el Chevo, Julián León, Jesús Diego o nuestro más reciente colaborador, el joven Diego Enrique Rodríguez Landeros. No les he preguntado si alguno de ellos ha escrito por instrucción de alguien (yo sinceramente creo que no), pero dejo abierta la puerta para que ellos mismos te lo digan. Cuando escribo, lo hago con plena convicción (y seguramente ellos también) y no me detengo si tengo alguna coincidencia con gente con la que he divergido. Nomás por citar un ejemplo relevante, hemos tenido diferencias y coincidencias con los dirigentes del otro lado de la vía, y eso no nos ha detenido para decirlo.

Además de todo lo anterior, siempre hemos puesto nuestras páginas (tanto en el periódico impreso como en el sitio de Internet) al servicio de la gente de las comunidades yaquis sin restricciones. Si alguien, quien sea, no ha publicado en el Vícam Switch lo que piensa, ha sido porque no ha querido. Tú mismo abandonaste el proyecto porque quisiste, no porque alguien te haya pedido que te fueras. En un desplegado, unas autoridades tradicionales nos llamaron periodicucho traidor y nosotros lo publicamos a pesar de eso.

Últimamente han aparecido en nuestra edición impresa anuncios del gobierno del estado y eso ha dado pie a críticos de esos que nomás hablan por hablar para decir que nos hemos vendido. En realidad, para tu información, hemos vendido un espacio como una estrategia para seguir apareciendo, pero nunca alguien me ha dicho que nos compra ese espacio con la condición de que nos convirtamos en vocero de intereses ajenos o de grupo. Si así hubiera sido, estoy seguro, hubiéramos preferido cancelar el proyecto del Vícam Switch y esperarnos que yo, como a ti te consta que lo hice durante mucho tiempo, pudiera financiarlo con mis propios recursos. Sobre esa venta, yo consulté al equipo que hace el periódico y acordamos que no nos quedaba de otra. Eso lo discutimos en la reunión del comité editorial, reunión que como tú sabes es pública; quien quiera, sin restricciones, puede llegar a esas reuniones y opinar libremente porque todos saben que se realiza el primer domingo de cada mes a la sombra del mezquite de nuestro lugar en Vícam.

No sé cuánto sea la cantidad de dinero con la que alguien pueda comprar nuestra fidelidad y nuestra liberad, pero yo creo que no hay nadie que dé esa cantidad por el Vícam Switch. Y no es porque no valga, pero el valor de este medio de comunicación único en su género, no se puede tasar en dinero. Tiene un valor estimativo enorme para los que lo hacemos, pero el dinero no sería mucho. El Imparcial, con mucho el periódico de mayor circulación en Sonora, cobra 35 mil pesos por página. Sale todos los días, imprime (creo yo) unos 30 mil ejemplares diarios y tiene una página de internet que es de las más visitadas (un pequeñísimo espacio en ese medio virtual cuesta miles de pesos). Nosotros salimos cada mes, editamos mil ejemplares y tenemos un sitio de internet en construcción (¿cuántas veces visitas tú ese sitio a la semana?). Tenemos un número enorme de lectores, eso sí, y hemos dicho, y es muy cierto, que proporcionalmente vendemos más que The New York Times, pero lo cierto es que salimos una vez por cada treinta veces que sale El Imparcial (1/30) y tiramos también un ejemplar por cada 30 que tira ese periódico (1/30). Digamos que en dinero valemos una milésima del Imparcial, aunque eso no debe confundir a nadie porque nosotros somos una de esas cosas de la vida que no tienen precio…

Mientras que los costos del periódico se han incrementado, ha disminuido la cantidad de personas que constituyen la asociación Los Cien de Vícam Switch, que con tanta generosidad y desinterés nos patrocinan. Hoy mismo, mientras escribo esta carta, tenemos una semana de retraso en el pago a la imprenta porque dos personas de esa asociación, seguramente por razones ajenas a su voluntad, se han retrasado en la aportación. Por si fuera poco, o hemos puesto de nuestra bolsa y nos hemos endeudado esperando los recursos que el gobierno nos debe, pero la burocracia gubernamental tiene un sentido del tiempo y de la prisa muy distinto al de la gente común y corriente. Sabemos que algún día recibiremos ese dinero y podremos pagar nuestras deudas, pero por lo pronto ese dinero es una promesa que no alivia la angustia de tener que seguir operando.

De veras que recibir una crítica como la tuya, de alguien que sabe de las dificultades que pasamos para seguir cumpliendo la función que nos hemos impuesto (dar voz a la gente de las comunidades yaquis), es doloroso. Por eso te respondo. Además, te respondo porque haces la crítica con nombre y apellido, dando la cara, y no como muchos que tú conoces, que tiran la piedra y esconden la mano, amparados en el anonimato, difamando sin sufrir siquiera la consecuencia de una respuesta.

Pues ahí está la cosa, Fabián. Te mando un abrazo y espero verte pronto con ideas constructivas para este proyecto que, tú sabes, vale la pena.

Atentamente

Alejandro Valenzuela

Director del Vícam Switch