La última lluvia


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                El huracán Julieta trajo lo que quizá son las últimas lluvias de la temporada. En Vícam las lluvias son una lata por el lodazal y los encharcamientos, pero son también una bendición porque estamos ubicados en uno de los lugares más secos de la región.

                En la imagen que aquí presentamos se puede ver cómo Vícam está convertido en una gota de agua. Fue tal la borrasca que los cerros de la sierra del Bacatete desaparecieron en medio de la bruma. Por un momento se refrescó el ambiente, aunque al día siguiente el calor regresó más rudo que nunca porque había que agregarle la humedad.

                De todas maneras, hay que disfrutar esos nublados porque de aquí hasta el año que viene volveremos a tener la oportunidad de oler el inconfundible olor de la tierra mojada.