El Acarreo en su Máxima Expresión


La mecánica del acarreo se orquestó la noche anterior en el lugar conocido como La Palapa. Allí estuvieron los organizadores, los que iban a retacar los camiones de gente en los pueblos para trasportarlos a Vícam y formarlos para votar, los que iban a vigilar las filas para asegurarse que la gente acarreada votaría, los que llevarían las despensas que le dieron a la gente después de votar.
de los organizadores del acarreo, amigo nuestro de toda la vida, nos contó que si no llevaban camiones a Casas Blancas, a Pueblo Vícam, Compuertas, el Baugo, Tetabiate y todos los caseríos del río, la gente no iría a votar. Otro amigo nuestro tenía el carro repleto de despensas que iban repartiendo como pago por el voto comprado.
El PRI volvió ser el viejo PRI de siempre (si acaso alguna vez hubo un cambio). Los que tenían que haber vigilado se hicieron los que no vieron nada. El Imparcial (paradojas de los nombres) reportó el “triunfo” de Elías Serrano como si todo hubiera sido tranquilo y derecho. El IFE, ¿Dónde estuvo el IFE ante tantas irregularidades? no detectó la descarada compra de votos ni el atroz acarreo que tuvo lugar.
No sabemos si el acarreo fue generalizado en todo el estado (aunque hemos oído historias en ese sentido por muchos lugares), pero a nosotros nos consta que las viejas mañas se practicaron como si ellos, los priístas de Bours, las hubieran inventado. Esto es un preludio de lo que nos espera…