Adios al Precos de Oroz


Por el bien de Vícam, las autoridades decidieron quitar el Precos de Oroz. Quizá no lo hicieron pensando en el bienestar de Vícam porque si así hubiera sido no lo hubieran quitado porque ¿cuándo hacen algo pensando en el bien de los demás? Seguramente lo quitaron porque ya no les convenía tenerlo en ese punto, vaya usted a saber. Pero el punto es que con él, eso esperamos, se vaya todo el mal que causó. Es cierto que nació allí un pueblo que no existía, Oroz. porque antes eran tres casas dedicadas a la cría de chivas, pero a Vícam trajo delincuancia y drogadicción, males que tememos llegaron para quedarse.
El Precos era como esos troncos que se ponen en la corriente de los ríos y que arrebalsan todo tipo de basura. En Vícam, a partir de él, empezaron a proliferar drogas que antes la gente sabía de su existencia sólo por la televisión. Muchos, en todos los niveles y en todas las posiciones hicieron grandes negocios con sólo usar las influencias para sacarle la vueltta a la revisión. Uno podía ver a miserables policías de pueblo montados en sendas troconas que uno nomás se quedaba pensando ¿y cómo las comprarán?
Ahora habrá otras consecuencias de su partida porque los malandrines de todas las cataduras, los hijos del Precos, buscarrán por todos los medios las drogas que, es previsible, tendrán ahora un mayor precio.
Ojalá que las autoridades destinaran un poco del dinero que desperdician persiguiendo a los narcos en atacar la drogadicción que se ha generalizado y que dediquen también algo a gnerar alguna fuente de empleo que mucho bien le traerá a estas olvidadas Comunidades Yaquis.